Historia y Fundación
A diferencia de las imponentes mega-inversiones extranjeras del Valle de Uco, La Azul es un proyecto de dimensiones humanas y espíritu profundamente familiar. La familia Biffi tiene raíces en la zona desde hace más de 60 años, pero fue en 2003 cuando Alejandro Biffi decidió dejar de vender su uva a terceros y comenzó a elaborar su propio vino en un pequeño galpón de la finca, dando origen a la bodega.
Detalles Arquitectónicos
Su arquitectura es honesta, rústica y sencilla. Lejos de los diseños monumentales, la bodega original es un galpón con un característico techo de chapa azul que le da nombre al proyecto. Esta simplicidad estructural permite que el verdadero protagonista sea el imponente paisaje de la Cordillera de los Andes y la cercanía palpable con los viñedos que rodean las mesas al aire libre.
¿Qué se puede ver en una visita?
La Azul es famosa por ofrecer una de las experiencias de hospitalidad más cálidas y descontracturadas de Mendoza. Su restaurante al aire libre es un clásico indiscutido: ofrecen un abundante menú de pasos (generalmente de gastronomía criolla y carnes a las brasas) maridado con vinos libres. Es el lugar ideal para quienes buscan comer excelente, relajarse bajo el sol y sentirse como en casa.
Sus Vinos
La producción es limitada y sumamente cuidada. Elaboran vinos de gran expresión frutal y taninos amables, típicos de la zona de Tupungato. Destacan sus líneas “La Azul” (vinos jóvenes), “Reserva” (con paso por barricas de roble americano y francés) y su codiciado “Gran Reserva”, enfocado principalmente en el Malbec y el Cabernet Sauvignon.
Datos Curiosos
- El nombre “La Azul” surgió de forma espontánea por el color de la pintura del galpón original donde comenzaron a elaborar sus primeros vinos.
- Es una de las pocas bodegas en la región donde es muy probable que te atienda o se acerque a saludar a tu mesa el propio dueño o el enólogo.